Una charla con Sr. Amable a diez años del CUU LP

En julio de 2019 se cumplieron diez años de la publicación del álbum CUU LP de Sr. Amable, un documento sonoro que desde el pop hizo una crónica cruda y cínica de la vida en Chihuahua. Es imposible decir que tal o cual disco sea el mejor que se haya hecho en algún lugar, pero no se puede negar que este trabajo de Amable es el más relevante que se haya producido en la ciudad de Chihuahua. Colocó a la escena local en un nuevo plano y hasta fijó las siglas CUU (el código IATA del aeropuerto de Chihuahua) como emblema de la ciudad.

Conversamos con Amable sobre lo que ha sucedido con el CUU LP estos diez años.

Han pasado diez años del CUU LP, álbum que retrató un tiempo de Chihuahua. ¿Cómo ha cambiado la ciudad desde entonces? ¿Siguen vigentes las historias del disco?

Sí, claro. Ahora que lo estuve escuchando justo eso pensé. Además, muy seguido diferentes personas me dicen que se acordaron del disco por alguna noticia o porque sucedió algo similar a lo que sucedía cuando salió. Como un amigo, que hace unos días me dijo que se acordó de “Enero es un gran lunes” porque pasó un cagadero en un expendio. Me he dado cuenta que las historias se siguen repitiendo aunque estemos en otro periodo de presidente, gobernador y autoridades.

Siempre he pensado que más vale que tu música o tu arte perturbe o moleste a que simplemente pasen desapercibidos.

Sr. Amable

¿Por qué consideras que el álbum tuvo ese auge y alcances si los temas que aborda son muy locales? Incluso estuvo en la lista de los discos del año de Club Fonograma.

De hecho estuvo en la lista de los mejores discos de la década de Club Fonograma. Pero sí recuerdo que el año en que salió el disco no lo trataron muy bien. Como que la crítica no sabía si le gustaba o no. Creo que muchos medios no supieron si todo esto era una broma o era neta. Eso me causó mucha gracia.

Supongo que su trascendencia tuvo que ver con que era un material que te intrigaba y no era necesario conocer mucho de su contexto para saber si te gustaba o te asustaba o qué onda. Eso ayuda. Siempre he pensado que más vale que tu música o tu arte perturbe o moleste a que simplemente pasen desapercibidos. CUU LP tiene ese elemento de ser muy raro y eso finalmente terminó atrayendo cierta audiencia especializada.

Ilustración por Pablo Rivas (Mambo).

La etiqueta CUU hoy en día es de lo más común, pero este álbum fue donde se le dio el primer uso. ¿Qué piensas cuando la ves en cosas muy lejanas de la escena alternativa? Por ejemplo las cuentas de redes sociales de dependencias municipales o de abogados la usan. Llegó muy lejos de donde fue concebida.

Al principio sí me causaba cierto conflicto. No me molestaba que lo usaran, pero sí que no supieran de dónde venía. Ese era mi problema. Pero ya ahorita no me importa. Después de tanto tiempo dejó de molestarme. Pero sí me hizo reflexionar sobre cómo en otros lugares la gente está más consciente de lo que se genera en su ciudad y le rinde tributo. El uso del CUU es un tributo involuntario, porque está vigente y los que sabemos de dónde viene lo entendemos así y entendemos que no hubiera sido así si no hubieran sucedido esas cosas. Esto ya sería muy difícil de explicar para toda la gente que simplemente lo vio escrito y lo adoptó. Sería difícil explicarles qué es y qué significa. Van a decir que es un aeropuerto o que es una estupidez porque así no se llama la ciudad. En su momento me daba coraje, pero ahora me da gracia y me gusta. Pero sí, en otros lados se trata mejor a los artistas que crean obras propias de su ciudad, mientras que en Chihuahua desgraciadamente no. Me gustaría mucho rescatar de todo esto el que le den la mano a quienes están escribiendo la historia de la ciudad.

Hay que abrazar la historia que se comunica a través del arte, que al final es la historia más sincera y pura que se va a contar sobre un lugar.

Sr. Amable

En el aspecto musical, CUU LP fue un álbum más serio que tus producciones anteriores, que habían sido, por decirlo de un modo, trabajos de alcoba. ¿Qué provocó este salto? Y ¿no te pusiste la vara muy alta para lo que seguiría?

Pues la verdad es que CUU LP es el disco más improvisado que tengo. Fue el más tardado en producción, sí, pero las canciones no existían, excepto por “Pasa las armas a Bul”. Fueron hechas en el momento y en el mismo orden en que aparecen. Están conectadas porque nacieron juntas. Todo comenzó con un experimento llamado “Un minuto de música al día”, y mi reto era hacer un minuto de música diario. De ahí salieron los bosquejos de las canciones que después tuvieron grandes golpes de suerte. Por ejemplo, “Me carfa” tiene un giro que fue un error mío al moverle algo a la compu, pero salió eso y después lo fui puliendo. Fueron errores y casualidades de los que me aproveché.

Lo que sí es que el disco tiene mucha textura, y eso es culpa del Memory Man, ese pedal que ahora es muy normal ver en bandas de shoegaze. Pero en 2009 no se usaba como lo usábamos nosotros, que procesábamos voces, teclados, ambientes… Y esos ambientes están cargados hasta de palabras de gente que estaba ahí. Te encuentras risas, portazos, aves: todo pasado por este pedal. Supongo que eso es lo que te hace sentir esta cosa como que estás en cierto lugar parado, con ciertas dimensiones.

Sr. Amable.

Y ¿que si puso la vara alta? Pues sí, y luego hice “Una pieza más”. Pude comprender mejor lo que puedo hacer. “Una pieza más” es sumamente pop y pude tomar esos elementos de lo extraño que fue hacer este disco para moverme hacia un ambiente pop y ahí cerré ese ciclo más electrónico. Luego hice Himnos al desencanto que ya fue de folktrónica.

¿No crees que era más electrónico por la facilidad de trabajar tú solo en la computadora?

Sí, claro. Estaba escuchando una entrevista muy curiosa que me hizo un vato que enseña español en Estados Unidos que me contactó porque le intrigó el CUU LP porque no sabía qué significaba “me carfa”. Y pues yo tampoco sé. Así que me entrevistó y le dije que me gusta inventar palabras y lo que resalta de esa entrevista es que le dije que lo que yo estaba haciendo era el único modo que tenía de hacer música de manera barata. El estudio era gratis. El micrófono para la compu me costó $30 pesos. Todo se volvió un statement acerca de derrotar la idea de tener que rentar un estudio para hacer un álbum de calidad.

A diez años, ¿qué rescatas del CUU LP? ¿Qué nos dejó?

Justo lo que comentaba. Hay que abrazar la historia que se comunica a través del arte, que al final es la historia más sincera y pura que se va a contar sobre un lugar.