Pop y activismo: entrevista con El Gil

El Gil no solamente canta. Con casi dos décadas produciendo música, esta cantautora sonorense ha convertido sus canciones en un vehículo para el histrionismo y el activismo, haciendo del pop algo que regularmente pensamos que no es: un producto inteligente.

A finales de 2019 El Gil lanzó Rey Wey, una trilogía de grabaciones cortas. Conversamos con ella a propósito de esto y de su próxima presentación en Chihuahua capital.

¿Cuántos discos tienes?
Extrañamente es una pregunta difícil. Podría decir que son cinco discos sacados como El Gil, pero antes están los cinco de Pingarosa. Así que este [Rey Wey] sería el décimo.

Recientemente pasaste de los 40 años, ¿qué te mantiene haciendo música a esta edad?
La música es mi terapia. La neta es mi terapia. Si no hiciera música no creo que siguiera viva. También ayuda que no tengo banda, es más fácil permanecer en esto si vas sola.

Pero aunque digas que es terapia, tus composiciones, tu manera de producir y en general la parte técnica de hacer música ha mejorado exponencialmente.
Pues es algo que me dicen mucho, pero según yo desde los primeros ya sonaba súper bien [risas]. Bueno, al parecer sí he mejorado lo que hago, y debe ser más bien por la experiencia. Es una respuesta muy aburrida, pero el mantenerse trabajando hace que domines mejor las herramientas y que aumenten tus habilidades. Por ejemplo apenas siento que soy bueno con los ritmos, algo con lo que era pésimo.
Y parte de la terapia también tiene que ver con ir mejorando, porque los discos los hago de acuerdo con el tema que traiga en la cabeza durante los meses de producción y siento que ahora puedo expresar mis ideas más claramente.

El Gil en vivo en Bajo Circuito, Ciudad de México. (Fotografía por Martín Benavides Lee).

Tus canciones también se han vuelto más narrativas. Hay historias en ellas, tienen discursos… ¿cuáles son los mensajes en Rey Wey?
En Rey Wey la historia es que terminé Rex Drama, que fue un disco muy intenso. Lo escucho ahora y así lo siento: muy melodramático. Y esa era la idea. Así que ahora quise hacer algo más ligero y accesible, pero con el mismo tema de trabajar la masculinidad. Siento que estoy combinando Rey Midi con Rey Drama. Midi era un chiste, una autoparodia. Drama era el lado serio.

¿Crees que el pop sea un buen vehículo para mensajes transcendentes o profundos?
Creo que el pop puede ser inteligente. Hay mucho pop que es muy inteligente. De hecho para mí el rock y el pop siempre han sido muy parecidos. Considero que el rock es una manera de hacer pop. Tienen texturas diferentes, pero son muy similares. Así que siento que me he tirado más al pop porque es una manera de hacer más accesible mi trabajo. Aunque en este momento de mi vida quiero cambiar y estoy considerando volver a hacer rock.
El pop es una buena herramienta para meter discursos al sistema. Una canción pop pegajosa hace que la gente adopte las melodías. Así que si creas una melodía accesible y le metes un mensaje transgresor o que invite a la reflexión, es más fácil que entre.

¿Consideras que tu música se puede insertar en un movimiento social? ¿O es una expresión aislada?
Pues mi sueño es que entre en algún movimiento, tengo esta idea de que mi música pertenezca a un movimiento. Pero alguna vez un crítico dijo que mi propuesta es demasiado idiosincrásica, y lo dijo como un insulto, como algo negativo, y que eso ha prevenido que pueda entrar a otros círculos. Mi trabajo es muy personal y yo no podría decir que entra aquí o entra allá, pero sí me gustaría que la gente dijera eso. Antes de Rey Wey yo solía hacer discos para mí, sin preocuparme de si la gente lo disfrutaría, y ahora sí me preocupa que la gente lo disfrute. La música es algo para compartir, y apenas estoy tomando consciencia de eso.

Aparte de idiosincrásica, ¿qué tal la parte histriónica de tu música? ¿Cómo es que trabajas todo eso tan teatral en tus presentaciones?
Esto es algo muy reciente. Antes de Rey Midi empecé a trabajar musicalizando obras de teatro y fue así cómo me acerqué al teatro. Mi propuesta tiene mucho de cabaret y yo no lo sabía. Hace cinco años que conocí el cabaret y me di cuenta que yo llevaba desde siempre haciéndolo. Esta idea contestataria que invita a reflexionar y que transgrede desde el humor. Así que pensé en incluir elementos del cabaret en mi música y en mi show.
Esto del amor por el teatro ya estaba dentro de mí. Yo odiaba el teatro, se me hacía muy exagerado, y me di cuenta lo que es y que lo odié como los homofóbicos que son gays de clóset, que no les gusta ver algo donde se ven reflejados.

¿Qué onda contigo y con Chihuahua? ¿Por qué hacemos listados de música de Chihuahua y te incluimos si tú eres de Hermosillo?
En los horóscopos nací sonorense, pero mi ascendente es chihuahuense. Me emociona que me consideren chihuahuense y para mí es de “¿Cómo acabaste acá? No vives aquí, pero se habla de ti como si fueras”. Y yo no puedo contestar eso. Mejor que lo conteste alguien de Chihuahua.
Al fin y al cabo seguimos siendo norteños y las experiencias son muy similares. Además, el grupo con el que me encontré en Chihuahua es muy abierto y recibe fácilmente a los de fuera.

Si no hiciera música no creo que siguiera vivo.

El Gil

Nos has comentado que te han visto más en vivo en Chihuahua que en Hermosillo.
Así es. En Hermosillo no tengo público. Nadie me conoce. Tengo muchísimo más público en Chihuahua. En Hermosillo me siguen más como activista, en Chihuahua como música.

¿Alguna tocada en Chihuahua que recuerdes especialmente?
La vez que toqué en los departamentos redondos donde estaba el estudio de Futuro de la Economía. Nos presentamos Aléxico y yo. Él venía llegando del tren y cayó a media fiesta. Estuvo chido porque fue la primera vez que el público cantaba mis canciones conmigo.

El Gil presenta Rey Wey el viernes 13 de marzo en Chihuahua. Vamos.