Mezcales y Helvética: Agave Festival Marfa

Marfa es un lugar peculiar. En la última página de la guía de galerías de arte del pueblo dice que Marfa es “un sitio al que es difícil llegar y que es todavía más difícil de explicar, pero una vez que estás ahí lo entiendes todo”. Esto es muy acertado. Wikipedia y el resto de la Internet tienen muchísimos datos acerca de este reducto en el sur de Texas, así que este espacio se va a usar para hablar del Agave Festival Marfa , que se realizó del 1 al 9 de junio de 2019.

Que un sitio como Marfa realice un festival de agave habla muy bien de Marfa y habla muy bien del agave, un género de planta que ha sido extraordinariamente generoso con los pobladores de México desde siempre. Los nuestros son tiempos globales. Perdón por el lugar común, pero por trillado no deja de ser cierto. Sin embargo, no podemos desprendernos de un arraigo profundo que nos une a nuestra tierra, y es de ahí de donde surge este orgullo de ver a tanta gente viniendo desde tan lejos a un punto perdido en el Desierto de Chihuahua para celebrar nuestras bebidas espirituosas, nuestros espíritus mismos. Los mezcales están sucediendo, están siendo reconocidos por el mundo y son nuestros.

Caminamos a 37 grados por amplias calles vacías bordeadas por edificios construidos a principios del siglo pasado, todos inmaculados, todos con con sus fachadas intactas a las que se añaden uno o dos detalles modernos y rótulos en Helvética. Al asomarnos encontramos adentro espacios minimalistas que albergan galerías de arte, restaurantes, estudios de diseño, foros y airbnbis. Son sitios como estos las diferentes sedes para el festival que nos atrajo.

El Agave Festival Marfa convocó a productores y distribuidores de mezcal, tequila, sotol, bacanora y raicilla; a chefs y mixólogos; a arqueólogos y arquitectos y a artistas visuales y músicos. Las actividades incluyeron degustaciones de destilados y platillos, exhibiciones de arte, charlas académicas y foros de discusión. La camaradería es una delicia. Representantes de diferentes marcas, que podrían pensarse como competencia, se saludan como hermanos y nos recomiendan a los bebedores probar esto y aquello, lo suyo y lo de los demás.

Los destilados del agave y de otras plantas taxonómicamente cercanas han existido durante siglos. No se está descubriendo nada. Lo que sucede con los mezcales es una reivindicación. Con la novedad vienen los estudios y los debates. Se le llama “mezcal” a las bebidas alcohólicas que se obtienen de los agaves y otras plantas parecidas. Así, son mezcales el tequila, el sotol, la bacanora, la raicilla y el propio mezcal, que es un mezcal de Oaxaca (es como ser de la ciudad de Chihuahua, en el estado de Chihuahua; o como Víctor, que vive en la calle Chihuahua, de la colonia Chihuahua, de la ciudad de Chihuahua, del estado de Chihuahua).

El autor descubriendo el sotol 1709.

Entre los sotoleros que participan en el Marfa Agave Fest conocimos a los productores de Desert Door Sotol, una bebida que se produce en Texas. La NOM-159-SCFI-2004 otorga su denominación de origen como sotol a las bebidas destiladas de algunas especies del género Dasylirion de los estados de Chihuahua, Durango y Coahuila. Desert Door se elabora a partir de la Dasylirion texanum del estado de Texas. El tipo que nos sirve dice que están al tanto de la denominación de origen, pero que su validez legal es sólo para el territorio mexicano. Mientras tanto, sigue, a ellos les encanta el sotol y lo producen con entusiasmo y respeto recurriendo a la planta que tienen a su alcance. Finalmente el Desierto es uno y las rayas que dividen países las pintamos caprichosamente nosotros.

El español y el inglés se combinan sin problema, igual que los diferentes mezcales que se comparten en el Agave Festival Marfa. Los eventos llevan un armónico ritmo en el que los asistentes se alternan con naturalidad entre la algarabía de alzar los vasos veladora para brindar y reír primero, para luego pasar a la seriedad y respeto que se asumen para escuchar la historia de las bebidas.

Salud a los organizadores del festival. Aplausos a los productores y distribuidores de mezcales. Sin duda nos vemos en 2020.