La tinta en las pieles chihuahuenses: trece testimonios

La fotografía de la cabecera de este artículo es de Raúl Kigra y forma parte del proyecto “Vasijas, tierra y sangre”.

 

Me hice mi primer tatuaje en 2003, cuando —creo que— el único lugar para tatuarse en Chihuahua era el estudio de David (ese al que muchos le dicen Chamuco), en la Doblado casi llegando a la Independencia. Elegí el hombro y ese tatuaje ha sido visto muy pocas veces.

Once años después volví a tatuarme, ahora en lugares visibles, y hace poco pensaba en lo diferente que son las cosas actualmente en Chihuahua: hay estudios de tatuajes en todos los sectores de la ciudad y ya no es extraño ver personas tatuadas en lugares públicos. Fue ahí que se me ocurrió averiguar un poco sobre cómo está la situación alrededor del tema y qué tal andamos de prejuicios, así que por medio de Facebook invité a que me compartieran experiencias. Las respuestas recibidas me revelaron que el primero de los prejuicios era mío: esperaba que me escribieran mis conocidos de círculos más alternativos, como músicos, diseñadores y demás; pero entre los que levantaron la mano hubo también personas que conocí en mi paso por La Salle o en mis trabajos como funcionario público.

Esto es lo que me contaron.  

 
Mitzy, 33 años. Se dedica a las ventas en el sector salud.

¿A qué edad te tatuaste?

Me tatué a los 18 años, recién cumpliditos. Incluso creo que fue un día después.

¿Qué es tu tatuaje?

Signo de infinito.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Metalshop, no recuerdo el tatuador.

¿Cómo fue tu sesión?

Recuerdo que estaba muy nerviosa y el tatuador se portó superlindo. De fondo tenían música de Gorillaz.

¿Alguna experiencia negativa?

Me quité el tatuaje cuando nació mi primer hijo en 2010. Lo tenía en la cadera y con el embarazo se puso medio feo y aproveché que en la cesárea pude quitármelo. Pero cinco años después regresé al mismo lugar con el mismo tatuador y me lo volví a poner, pero ahora en la mano. Me gusta demasiado.
Huracán, 37 años. Se dedica a la función pública en el sector salud.

¿A qué edad te tatuaste?
A los 36.

¿Qué es tu tatuaje?

Puntos cardinales sustituidos con las iniciales de mi madre, mis hermanos y las mías, con dos flechas estilo nativo americano y en el centro un nudo de dara celta.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Arth Peralta, Omuro Tatuajes.

¿Cómo fue tu sesión?
Mi primer tatuaje fue una montaña rusa de sentimientos. Mi madre siempre nos ha permitido ser nosotros mismos, crear nuestra propia identidad  y tomar nuestras propias decisiones, todo dentro de las leyes morales con las que fuimos educados, pero siempre hubo una excepción: ¡no tatuajes!

Años más tarde, en la graduación de mi hermano menor en la ciudad de Guadalajara, él comentó que le gustaría que todos los miembros de la familia nos hiciéramos un tatuaje para representarnos, a lo cual, para sorpresa de todos mi madre aceptó inmediatamente y empezaron las ideas de lo que debía contener. Al regreso a Chihuahua ya con el diseño del tatuaje, comenté con algunos amigos que ya se habían realizado un tatuaje y me recomendaron a Arth Peralta de Omuro Tatuajes. Acudí con mi madre para hacer nuestra cita, un tanto decepcionados por el diferimiento que hay en las citas: fuimos en junio y la cita nos la agendaron para el lunes 23 de noviembre del 2016 a las 12 hrs. Demasiada la espera, pero vaya, ¡ya tenía 36 años esperando la aprobación de la matriarca, que más daba unos meses! Se acercaba la fecha y cada vez los nervios se iban incrementando, leyendo en blogs, páginas de internet y demás sobre los cuidados pre y post a un tatuaje, zonas de dolor y demás cosas, pensé en tomar algún relajante o algo que calmara los nervios.

Llegó el día, fui al estudio con una hoja en la cual estaba el diseño de mi primer tatuaje, entregué mi diseño y Arth me preguntó por el tamaño y algunas sugerencias para evitar obtener un mal resultado. Aceptadas las sugerencias me

pidió que esperara para preparar el esténcil y demás cosas necesarias. Acto seguido regresó y me dijo que todo estaba listo y me invitó a pasar al área de tatuadores.

Escuchaba el sonido de las máquinas de los demás tatuadores. Mis nervios aumentaban. Arth preparaba las máquinas. Eran dos. Pregunté por qué usaría dos y me comentó que se usaban distintos tipos de agujas, para delinear y para rellenar. “Rellenar” se escuchaba doloroso.

Se colocó los guantes y bajó la luz de una lámpara, como un cirujano en una sala de operaciones, y recargó la máquina en mi piel. Rápidamente se dispararon mis sensaciones: dolor, gusto, curiosidad y esa lucha constante de permanecer sin moverme para evitar arruinar algún trazo del tatuador. No pasaron más de treinta minutos y Arth me comenta “Ya quedó, mira en el espejo y me dices qué tal”.

Me levanté y fui rápidamente al espejo y vi lo que para mí era una obra maestra. El dolor, los nervios y demás sensaciones se unieron en uno solo: la felicidad de ver mi primer tatuaje.

¿Alguna experiencia negativa?

Después de ese primer tatuaje vinieron ocho más en menos de once meses y con ellos vinieron las miradas discriminatorias. Tengo dos historias muy memorables, una de ellas al entrar a una tienda departamental el guardia abrió la puerta para que entremos y en ese mismo momento empezó a seguirme por toda la tienda. Era gracioso porque ni siquiera hacía esfuerzo por ser discreto o sigiloso, simplemente iba como una sombra.

La mejor de todas fue en una tienda de mayoreo de esas que llevan de nombre City Club. Al salir de un partido de basquetbol recordamos mi novia y yo que no teníamos comida para nuestras mascotas. Andábamos por los pasillos buscando que más nos hacía falta. En el pasillo de congelados iba con mi carrito muy contento, una pareja que venía con sus dos hijos se topa de frente a nosotros y la mujer que llevaba su bolso en el carrito, lo toma y lo coloca en su hombro y toma a su pareja del brazo haciendo que su pareja volteara a verla y ella me señala con sus ojos y veo sus ojos de sorpresa y temor, lo cual me causó gracia. Mi novia me preguntó que por qué la risa, le comenté la situación que acababa de acontecer y me dice que estoy loco, son cosas mías, pero estar en el área de cajas, nos volvimos a encontrar a la feliz familia y sucedió lo mismo. Ahora mi novia sí se percató de la situación y ríe conmigo y me dice “¿Cómo puede ser posible que la gente sea tan prejuiciosa en estos tiempos?”. Pasamos a la caja y pagamos. Nos íbamos riendo de la situación y haciendo comentarios cuando al llegar a nuestro vehículo ¡oh, sorpresa! ¡de nuevo la feliz familia! Se detuvieron, se voltearon a ver, sorprendidos como una persona tatuada puede manejar un auto de alta gama. Cosa que desató mucho más risas entre mi novia y yo.

 
Alexa, 23 años. Se dedica al diseño gráfico.

Dash Tattoo Studio. Foto tomada de su página de Facebook

¿A qué edad te tatuaste?
Mi primer tatuaje fue a los 19 años.

¿Qué es tu tatuaje?

Son varios: una golondrina, una cruz, un triángulo de Penrose y la fecha de nacimiento de mi hijo en números romanos.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

La golondrina en Dash Studio, con Dash. La cruz con Arturo Peralta de Omuro. El triángulo Paul, también en Omuro. La fecha fue en Logan Studio, pero no recuerdo al tatuador… creo que le decían “Búho”.

¿Cómo fue tu sesión?

Lo que más recuerdo de la sesión de mi primer tatuaje son los nervios frente a los desconocido, el dolor que la gente me había dicho que iba a sentir y a que era algo permanente. Del tatuaje del triángulo recuerdo que un chico que trabajaba en Omuro fue un tanto impositivo y modificó el tamaño del tatuaje que yo quería, como si no hubiera agujas de diferente grosor. Creo que el trabajo del tatuador consiste en orientar en las cuestiones técnicas y en alguna idea, si el cliente lo solicita; y no en criticar o imponer. La cruz y el último fueron experiencias muy buenas. Resalto de las cuatro sesiones que ninguna me dolió tanto. O será que no me tragué la leyenda de que te mueres del dolor.

 
Bruja, 27 años. Se dedica a la administración en el sector automotriz.

¿A qué edad te tatuaste?
Me tatué a los 23.

¿Qué es tu tatuaje?

Es la imagen de la contraportada de El principito, pero con menos pájaros y una estrella.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Me tatué en Profesional Tattoo, con Omar Jaquez.

¿Cómo fue tu sesión?
Recuerdo que le pregunté muchas veces si ya había terminado. El área de las costillas me dolía muchísimo.

¿Alguna experiencia negativa?

Un exnovio me dijo que solamente las prostitutas se tatuaban. Las baratas. Obviamente terminé con él.

 
Marce, 35 años. Se dedica al diseño gráfico.

Logan High Tattoo Studio. Foto de su página de Facebook.

¿A qué edad te tatuaste?
Mi primer tatuaje fue a los 23.

¿Qué es tu tatuaje?

Hada, estrellas, cerezas, pájaro, estrellita, árbol con texto y rama de cerezo.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Con El Chamuco, de Omuro, en Chihuahua; Logan, de Logan Studio, también en Chihuahua y Path Galindo de 1st Ink en Juárez.

¿Cómo fue tu sesión?
Lo que más recuerdo de cada sesión es que los tatuadores me confiaron una parte importante de sus vidas.

¿Alguna experiencia negativa?

Una amiga del gimnasio, una mujer madura, platicaba de las diferencias que había entre dos sobrinos suyos que habían sido educados con métodos distintos: el primero bajo el método del huarache y los castigos severos y el segundo bajo el método Montessori. Defendiendo el método del huarache, dijo que el primer sobrino había resultado un ingeniero muy formal y “exitosamente casado”, mientras que el segundo, el del Montessori, salió un “vago soltero” que se la pasaba tocando en bares y que estaba todo tatuado… En ese momento el resto del grupo me dirigió una mirada penosa seguida de un incómodo silencio.

 
Héctor, 30 años. Se dedica a la función pública en el sector cultura.

Tattoo Chihuas. Foto de su página de Facebook.

¿A qué edad te tatuaste?
A los 27 años.

¿Qué es tu tatuaje?

El signo de infinito.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Carlos, de Tattoo Chihuas.

¿Cómo fue tu sesión?
Sentía muchos nervios y miedo por lo que la gente cuenta sobre enfermedades al tatuarte y demás. Y dolor, claro.

¿Alguna experiencia negativa?

Quizá que el tatuador no se veía muy seguro con el diseño y el tamaño de mi tatuaje, ya que lo llevé impreso. Esperaba más acompañamiento durante el proceso.

 

 

Marisol, 38 años. Se dedica a la publicidad.

¿A qué edad te tatuaste?
Me tatué a los 37.

 

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Logan, en Back Room.

¿Cómo fue tu sesión?
Lo que más recuerdo es que estaban arreglando una parte del local y que se me antojaba un tequila. La sesión estuvo súper cómoda y no me dolió mucho. Logan se portó muy buena onda.

¿Alguna experiencia negativa?

La experiencia negativa que yo tengo con mi tatuaje es que quedó muy mal trazado. Las líneas están más gruesas de uno de los lados y los círculos parecen óvalos. De hecho estoy pensando en quitármelo.

 

 

Jezia, 37 años. Se dedica a la docencia universitaria.

¿A qué edad te tatuaste?
El primer tatuaje me lo hice a los 35.

¿Qué es tu tatuaje?

El primero dice “Niemals aufgeben”, que es “Nunca te rindas” en alemán. El segundo dice “Unbreakable”… “Inquebrantable”.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

El primero me lo hizo un tatuador al que le dicen Mingo y que tatúa en su casa. El segundo con Alonso Solano en el estudio Real Tattoo.

¿Cómo fue tu sesión?
En Real Tattoo fue super rápido, así no la sufrí y me gustó mucho su trabajo.

¿Alguna experiencia negativa?

Ninguna. Hasta ahorita todo en orden.

 

 

Chany, 31 años. Se dedica al diseño gráfico y de modas.

¿A qué edad te tatuaste?
El primero a los 22 años.

¿Qué es tu tatuaje?

Una medusa, tres palabras, corazón, caricaturas, ancla, rayo, rosa, dos palabras, taza de café y otro corazón. Ah, y una luna.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Janzú y Fher Chávez en Local 13. Fito en Santa Tinta.

¿Alguna experiencia negativa?

Nunca he sentido ningún tipo de discriminación ni ninguna mala experiencia… salvo el dolor.

 

 

Edgar, 29 años. Se dedica a entrenar equipos de futbol.

¿A qué edad te tatuaste?
Me tatué por primera vez a los 21.

¿Qué es tu tatuaje?

Tengo siete… el nombre de mis abuelos en hebreo, mis datos en griego, un versículo bíblico en arameo, un dibujo relacionado al futbol y unas alas con el nombre de mi mamá.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Me he tatuado primero con Gustavo y luego con el Chamuco en Omuro.

¿Cómo fue tu sesión?
Recuerdo sentir miedo la primera vez, dolor, emoción y también aburrimiento.

¿Alguna experiencia negativa?

Nunca he sufrido discriminación, pero en ocasiones sí me los tapo para que no me los vean los niños con los que trabajo.

 

 

Paulina, 29 años. Se dedica a la mercadotecnia.

¿A qué edad te tatuaste?
A los 29.

¿Qué es tu tatuaje?

Una cruz con la palabra “faith”.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

En Drop Out Tattoo Studio… no sé cómo se llama el tatuador.

¿Cómo fue tu sesión?
Lo que más recuerdo es que pensé que me dolería muchísimo, pero llegué, empezaron a tatuarme y terminaron superrápido.

¿Alguna experiencia negativa?

Hasta ahora ninguna.

 


Andy, 45 años. Se dedica a la función pública en el sector educativo.

¿A qué edad te tatuaste?
Me puse el primero como a los 17 años. Otros a los 29 y 30.

¿Qué es tu tatuaje?

El primero es muy pequeño, un tatuaje que es dos en uno: el símbolo de vida después de la muerte junto con el de la paz. El segundo es una pantera negra que me puse con intención de tapar otro pequeño que me había hecho yo. Aunque siempre quise el símbolo de Superman y me lo terminé poniendo también después de la pantera.

¿En qué estudio y con qué tatuador te lo hiciste?

Pues el primero, el de los 17, me lo puso mi hermano. Ya a los 29 fui con un profesional en el estudio Omuro, el mismísimo David, y él también me puso el último.

¿Cómo fue tu sesión?
Recuerdo sobre todo el gusto que sentí de poder hacérmelos, principalmente el de Superman, que era algo que siempre quise ponerme.

¿Alguna experiencia negativa?

Aunque disfruto mucho de mostrar mis tatuajes en la calle, en mi trabajo no los enseño y he cuidado mucho que no se vean porque conociendo la mentalidad de mis jefes no sería conveniente. No quisiera arriesgarme a la discriminación.

 

 

Grecia, 27 años. Se dedica a la arquitectura.

¿A qué edad te tatuaste?
El primero a los 21, el segundo a los 24 y el tercero a los 25.

¿Cómo fue tu sesión?
De la primera sesión recuerdo particularmente sentir que me quemaba un poco la espalda, como se siente al quemarse con una plancha para el cabello. El tatuador fue bastante amable, siempre pendiente de que estuviera cómoda. No hubo nada de sangre, lo cual me resultó agradable. No fui muy consciente de la dimensión del tatuaje sino hasta que estuvo terminado, y aunque tiene detalles en el delineado, me gusta mucho el resultado. El segundo fue cuestión de cinco minutos y fue en realidad ¡doloroso! ¡Casi lloré! No sé si fue un mal día para el tatuador o para mí, o de qué dependa. En el tercero, que creo que es mi favorito, fue una sesión de cuatro horas. Igual me resultó muy doloroso. En esa ocasión un chico entró a la sesión y mencionó que si hiciera crossfit no me dolería tanto. Este último fue más complicado pues duré una semana usando faldas para que la tela no rozara mi piel, que a momentos se sentía muy caliente al tacto. Duró mucho más en sanar que los otros dos. Sin embargo el tatuador igual estuvo al pendiente dando sugerencias sobre qué podía hacer para sentirme mejor y el resultado me pareció más de lo que esperaba.

¿Alguna experiencia negativa?

Además del comentario de que debería hacer crossfit, no hubo nada que me pareciera negativo durante el proceso. Pero en mi vida diaria, con mi familia, sí fue (es) complicado. No sentí la confianza de mostrarlos hasta hace apenas unos cuantos meses en que dije abiertamente que tenía tatuajes (aunque hacía años que todos sabían). No recibí ningún comentario, ni bueno ni malo, más bien la conversación tuvo un cambio radical de tema y todos lo siguieron. Creo que es de lo que más me incomoda, pues amo a mi familia. Por parte de amigos, conocidos y desconocidos siempre he recibido cumplidos y las preguntas típicas: ¿Qué significa? ¿Te dolió? ¿Te harás más? Afortunadamente no he sentido la necesidad de cubrirlos para obtener un empleo o formar parte de algo.