La fauna del desierto: el norte en Bajo Circuito

La fauna del desierto vive en un estupor melancólico del que fácilmente se sacude para asumir estadíos de agudeza impregnados de un peculiar sentido del humor. Sus sonidos representan esta dualidad y se escucha a algunos especímenes lamentarse y encontrar eco en las amplias calles que en verano arden y en invierno se hacen espejos, mientras que otros emiten ruidos inquietos y de una seducción regocijante que sacude al resto de la manada. Estos cantos a veces se dan al mismo tiempo, a veces se dan juntos y a veces se dan en la misma voz.

Cartel para el 1 de febrero.

Los sonidos de la fauna del desierto se han estado escuchando en parajes lejanos: los vientos de la Internet los han llevado a oídos que comparten cabezas con ojos que nunca han visto un desierto.

En febrero de 2018, Bajo Circuito celebró su tercer aniversario y una manada del desierto encontró espacio en el escenario del foro que es una madriguera bajo el asfalto de la Ciudad de México. Llega el cuarto año y de nuevo nos movemos desde el norte hacia el centro.

Jadi Espinoza pertenece a las especies de melancolía y seducción. Desgarbado y colorido, le canta al amor fácil y bonito que reverbera con intensidad entre los que apenas pasan los veinte y que no conocieron la música fuera de la Internet. Sr. Amable le canta a la desazón y la incertidumbre que la fauna del desierto no padece sino que disfruta. La noche del 1 de febrero celebrará su cumpleaños interpretando por primera vez fuera de su territorio su última producción. Ruzzi hace algunos años que migró del desierto y habita ahora a la sombra de los inmensos edificios, donde sofisticado su sonido mientras mantiene intacta su aflicción norteña. También ella presenta un nuevo álbum. Y del mismo desierto viene Pipe Llorens, el dandy de La Laguna, región con quienes los chihuahuenses compartimos la sensación de estar todos juntos enmedio de nada, cosa que nos parece suficiente.

La fauna del desierto es variopinta y resulta imposible mostrar en una noche algo remotamente representativo de su totalidad. Pero el 1 de febrero de 2019 Bajo Circuito se convertirá en una genuina región árida donde el norte va a cantar.