Haciendo circuito en la CDMX

Ruzzi, Pipe, Jadi, la banda de Pipe, Kathy de Circuito Norte y Sr. Amable. Camerino de Bajo Circuito.

“Me dijeron que esto bien pudo haberse llamado el ‘Puro Fichita Fest’”, comentó acertadísimamente Sr. Amable mientras los integrantes del cartel de la noche le entraban al mezcal de Pipe Llorens en el camerino. Jadi Espinoza, Ruzzi, Pipe, Amable y Goko fueron convocados como reprentantes de la escena del norte dentro del cuarto aniversario de Bajo Circuito, el chingonamente audaz foro semienterrado en el cruce de Circuito Interior y Juan Escutia en la Ciudad de México.

Des-nudo No. 3: Transformación, de Isaí Omega.

La noche comenzó temprano. El Comedero servía hamburguesas y brochetas de queso, pero (¿casualmente?) el platillo más solicitado esta noche fue el burrito de arrachera. En el túnel de acceso al foro se exhibía el trabajo de Isaí Omega, artista plástico de Chihuahua que llevó algunas de las escenas que crea y que tanto nos perturban y gustan: personajes fotografiados y digitalmente modificados para aparecer deformes, grotescos, bellísimos. Se vendieron ocho de las diez piezas (aunque igual y una no cuenta porque se le rebajó considerablemente el precio debido a un daño que sufrió). Lo que se hace en el norte está chingón y tiene consumidores. Ahí radica la importancia de generar este tipo de experiencias donde los que hacen música y artes en el norte los muestren en foros chidos de la capital.

Jadi Espinoza.

Jadi Espinoza fue el primero en tomar el escenario, ataviado con sus tres artefactos característicos: la camisa floreada, el chongo mal amarrado y la guitarra acústica. Mientras se aventaba sus rolas de amor, Jadi vio cómo el foro se llenaba: los que iban llegando y los que habían llegado y se habían quedado en el vestíbulo se metían para disfrutar de la propuesta.

Esta fue la segunda ocasión en que este evento de Circuito Norte se llevó a cabo, con el apoyo de instancias públicas y privadas y de gente en Chihuahua y en la Ciudad de México con ganas de que las cosas se escuchen.

Sr. Amable.

El segundo en treparse fue Sr. Amable. Con la guitarra de Jadi (¿para qué venir cargando dos estuches desde Chihuahua?) le dio a varias canciones de su nuevo disco, dejando lugar para temas de producciones anteriores. La noche de Circuito Norte (ahora llamada Puro Fichita Fest) iba a toda madre.

Ruzzi.

Se subió entonces Ruzzi, chihuahuense instalada hace ya varios años en la Ciudad de México. Luego de haber tocado teclados, acordeón, bajo, guitarra y quién sabe qué tantos pinches instrumentos más para actos como Julieta Venegas, Xaviera Mena y Natalia Lafourcade, en 2018 presentó su primer álbum. Ruzzi, notablemente entusiasmada, se aventó un set con secuencias electrónicas, una Gretsch y una Stratocaster.

Chihuahua está bien lejos de todo. De cualquier modo su escena alternativa ha atraído y adoptado a músicos de otros nortes como El Gil, de Obregón, Sonora; o Luis Ángel Martínez, que desde Monclova, Coahuila, ha creado cosas como Piyama Party y Los Mundos. Otro adoptado es Pipe Llorens, de La Comarca Lagunera.

Pipe Llorens.

Orgulloso de haber repartido bastantes vasos de su mezcal, Pipe tomó control del escenario acompañado de una banda en la que se incluía un wey que se parece horrores a Alejandro Fernández. Varios en el público traían camisetas que decían “Yo yo yo Pipe Llorens” a un lado de una caricatura del rapero y que se vendían en la entrada de Bajo Circuito. Su set fue breve, conciso e irreverente. Brillante. Incluyó la destrucción de un tema de The Cure, la cual no fue una destrucción triste o irrespetuosa, sino algo más parecido a cuando los niños se madrean la piñata de Spiderman en una fiesta.

Goko.

Mucha gente. Muchas cervezas. Mucho sotol. Mucha música. La noche estaba lista para cerrarse con el DJ de Goko, una chica también de Chihuahua que combinó beats de géneros variopintos.

En Circuito Norte nos tomamos en serio el compromiso de poner las cosas chingonas de Desierto de Chihuahua donde todos puedan verlas y apropiárselas. Estos eventos en Bajo Circuito son parte importante de nuestra labor, que más allá de sólo documentar la escena busca propulsarla.

Las cosas salen mejor cuando todos le entramos y si esto se logró fue porque hubo raza, empresas e instituciones que creyeron. Paseo de Gracia y Ser, ambas dirigidas por empresarias chihuahuenses sumamente cool, le entraron como patrocinadoras. La Sotolería se puso con unos sotoles. El Instituto de Cultura del Municipio se dejó caer con facilidades sin las cuales nadie hubiera llegado a Bajo Circuito. Gracias a todos ellos. Gracias a los que le cayeron. Gracias a los que tocaron.