Don Burro: cinco y veintiséis años

Don Burro cumplió cinco años. También cumplió veintiséis.

Octubre 2003.

Debo haber conocido Don Burro alrededor de 1998. En aquel año las bandas de Chihuahua tocaban en el Forasteros, en la Quinta Sofía, en la Hostería, en el Taz y en el Palladium… pero los repertorios presentados eran sólo covers de Caifanes, Pearl Jam, La Cuca, Nirvana, Fobia, Héroes del Silencio y demás. Era en el tosco escenario de Don Burro donde la música original sonaba. Del local salían mares de humo y Chava, un señor con el pelo gris sujetado en una coleta, despachaba las cervezas desde la barra de cemento. Al fondo del largo local estaba la tarima, protegida por una cortina, donde las bandas se subían a presentar sus propuestas.

Diciembre 2013.

Volví a conocer Don Burro en 2013. La barra de cemento y la tarima estaban ahí como intactas, como si desde 2005 nadie hubiera entrado. Incluso la pantalla de lámina que resguarda las entradas a los baños seguía parada donde mismo. El local había sido reacondicionado, pero sin duda esto era Don Burro.

En 2006 Don Burro pausó la vocación rockera que había mantenido desde que dejó de ser un local de burritos en 1991. Durante los siguientes seis años, Don Burro se convirtió en la guarida de otra escena, una que no sólo había batallado como la rockera para encontrar espacios, sino que también había sido abiertamente perseguida: la comunidad gay. Sorprendentemente el lugar mantuvo el mismo nombre durante su etapa como bar de ambiente. Fue también durante este tiempo que Don Burro se expandió y llegó a la terraza del local.

Diciembre 2018.

La última –y actual– etapa de Don Burro comenzó a finales de 2013, cuando integrantes de bandas que estuvieron sobre la destartalada tarima del recinto a finales de los noventa recuperaron el local y lo reabrieron con su espíritu original adaptado a los nuevos tiempos. Los parroquianos de los noventa pasamos de los cuarenta, pero igual nos encontramos en Don Burro con los nuevos seguidores de la escena local: en un mismo evento conviven personas desde los 18 hasta los 50 años de edad.

Toqué por primera vez en Don Burro en 1999 con SAA. Según un cartel que encontré en línea, me presenté con Monstro Figgi en 2003.  Tengo una foto buenísima tocando con Miko en 2005, una semana después de que naciera mi hija. Me volví a subir a ese escenario con un homenaje a Radiohead en 2015.

Que siga el rock. Que sigan los dogos de la terraza. Que sigan las cervezas locales. Que sigan las presentaciones de fanzines y el reparto de calcas. Que sigan los espacios como Don Burro y que sigamos nutriendo nuestra escena.

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