Cuatro preguntas a cuatro autores chihuahuenses

Guau.

Eso fue lo que pensamos cuando vimos la nueva propuesta editorial que el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua presentó para su colección 2018. Además de elegantes y legibles, los nuevos libros serán también publicados en cuidadas ediciones digitales (¡finalmente!). La colección será lanzada el 24 de octubre.

 

Cuatro de los autores publicados en esta colección respondieron cuatro preguntas sobre su trabajo, su chihuahuaneidad y –desde luego– la carne asada.

¿Qué te llevó a escribir el libro que estás publicando?

Janeth: Los protagonistas son una niña y su amigo imaginario. Quise recrear nuestra realidad, cuestionarla y describirla sin intelectualismos o teorías. Quise mirar como cuando nadie te mira. Jugar.

Nithia: Son cuentos escritos en muchos momentos distintos. Todo comenzó con un taller de creación literaria facilitado por Ramón Gerónimo Olvera, entre el 2008 y 2009. Escribir creo que siempre comienza como una forma de exorcismo, procesar emociones, pero normalmente lo que una escribe en esos momentos está rechafa, y se necesita mucha rigurosidad y constancia para desarrollar un estilo propio (que, por cierto, no considero que yo haya alcanzado aún… para nada).

Jonathan: La calle de los recuerdos surge de la combinación de tres experiencias personales. Primera: la muerte de un ex. Iba él junto con sus tíos camino a una boda y en el trayecto unos narcos interceptaron la camioneta en que viajaban; fueron asesinados. Llevábamos un par de añs sin hablarnos. Por un tiempo lo estuve buscando, hasta que mi mejor amiga me dio la noticia de su muerte. A pesar del tiempo, saber su suerte dolió. Después del silencio y de una búsqueda para romperlo, sólo quedó ante mí el silencio más absoluto e irrompible. Segunda: el funeral de mi abuela paterna. Conocí a mucha familia que jamás había visto cuyo sufrimiento me resultaba tan ajeno y alienado. Yo no podía sentir la más mínima pisca de empatía. Dar el pésame y recibirlo fue muy surrealista. Tercera: el funeral de mi otra abuela. Sucedió cuando yo tenía quizá once ãos. Sólo recuerdo la imagen del féretro descendiendo al hoyo. Sólo aquella boca negra en la tierra, tragándose el cuerpo de mi abuela envuelto en telas y maderas; y la gente llorando y echando flores; la fragancia de las flores, tenue, mezclada con la dulzura de la tierra.

Alfonso: Supongo que mi relación con la poesía siempre ha sido algo accidentada. A veces siento que sacralizamos demasiado las figuras del arte y el artista, y quise simplemente hacer una parodia de mí mismo y del quehacer poético en general (en el sentido posmoderno de la parodia, que se entiende como un homenaje). Se trataba de hacer algo que no buscara un sentido mEs allE de su propia existencia material.

 

¿Crees que alguien podría detectar que eres de Chihuahua leyendo tu obra? ¿Por qué?

Janeth: Es posible, porque alguas escenas son cerca del Río Bravo y digo “reburujado”.

Nithia: Creo que sí. Varios de mis cuentos ocurren aquí, en ciudades del desierto, en Juárez. Las circunstancias son propias: frontera, migración, burritos. Ramón me dijo una vez que mi reto era no ser panfletaria, espero haberlo logrado en este trabajo.

Jonathan: Si leen el texto sin investigar antes al autor, puede que no. A pesar de que el texto toma lugar en Chihuahua, las descripciones de este son muy vagas, casi inexistentes.
Quizá pudieran intuir erróneamente que soy de Parral, por una descripción detallada de una zona de la ciudad que se encuentra en uno de los capítulos.

Alfonso: Sí. Siento que la tierra que lo cría a uno siempre se va a asomar en lo que escribe. Quizá en las expresiones idiomáticas o las estructuras de pensamiento. Y también porque uno de los poemas tiene la palabra “Chihuahua” en el título.

Si se hiciera una película o un documental a partir de tu libro, ¿qué banda chihuahuense te gustaría que la musicalizara?

Janeth: Una banda… Yongol.

Nithia: Los Rieleros del Norte (sin pensarla, primo).

Jonathan: Si se llegara a hacer una adaptación y yo tuviera el privilegio de decidir quién haría el soundtrack o el tema, escogería a los músicos Iván Sparrow Ayub y Juan Carlos Martínez Peña.

Alfonso: Los Vendavales de Adán Meléndez.

¿Qué término prefieres tus cortes?

Janeth: Me agrada well well done.

Nithia: ¿De ropa? La neta, para comida de Chihuahua prefiero tortillas de harina, fríjoles y salsa de suero con rajas.

Jonathan: Término medio, bastante jugosos.

Alfonso: Con sangrita, obviamente.

 

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