Cinco edificios favoritos en la ciudad de Chihuahua y otros usos que les daría

Por: Richi, @_blvebird

Mausoleo de Villa

Odio a Pancho Villa. Odio ver su cara en todas partes y odio que tenga dos estatuas en la ciudad. Pero amo su mausoleo.

Siempre sentí curiosidad y atracción hacia las versiones miniatura de las cosas. Las botellitas Coca-Cola, los camioncitos Bimbo, el GameBoy… Ahora imaginen una versión miniatura de una mansión ecléctica y justo eso es lo que obtienen. Mucho detalle, mucha cantera, mucha historia, muy precioso todo.

¿Se acuerdan cuando Duarte lo quería mover de lugar? Jajajajaja.

¿Qué uso le daría?

Bar. Una barra, unas cuantas mesas, un pequeño letrero y listo: la nueva sensación en Chihuahua. ¿Comida? No, enfrente hay un food truck park.


Esta no la tomé yo, me la robé de Google

Pastelería Suspiros, Independencia y Morelos

Un pequeño edificio de dos plantas, ladrillo rojizo amarillo y estilo simple. Tengo absolutamente cero información sobre este lugar, no tengo idea en qué año se construyó ni por quién. ¿Por qué me gusta? No estoy muy seguro, quizás sea su parecido con arquitectura industrial de siglos pasados, su tamaño compacto, el nulo parecido con los inmuebles aledaños, o la vista que solía tener (antes del horror que escarbaron enfrente). Solía imaginar que vivía ahí, saliendo a pasear a medio día o mirando el atardecer desde la azotea rodeado de todas mis plantas. No sé, quizás algún día junte suficiente dinero para comprárselo a Don Suspiros.

¿Qué uso le daría?

Mi casa, obviamente. Aunque sería horrible tratar de sacar mi auto de esa callecita.


Aquí una bonita foto de antes del túnel ese, que también me robé de Google.

Edificio administrativo del Hospital General Regional No. 1, Unidad Morelos del IMSS

Inaugurado hace aproximadamente 61 años, monstruo infame llamado “el Morelos”, al que todos nos ha dado cosa entrar: sucio, descuidado, viejo y que siempre huele a pollo frito. Alguna vez alguien me dijo que originalmente se había construido para ser un edificio de departamentos, pero después de mi no muy fructífera investigación, creo que me mintieron. Fue diseñado (al parecer) por los hermanos Agustín y Enrique Landa, arquitectos bastante prolíficos de por aquellas épocas.

Pero no es el edificio principal el que llama mi atención, sino el administrativo. Conectados solamente por un pasillo, da la impresión de ser una construcción independiente. Incluso me atrevería a decir que fue añadido después.

Con un estilo modernista de la primera mitad del siglo XX, me recuerda a los hermosos diseños de los grandes como van der Rohe. Una lástima el estado en el que se encuentra.

¿Qué uso le daría?

Museo/galería/café/cyber/lavasolas. El espacio es grande y la ubicación es perfecta, sólo mandaría lavar las banquetas.


       Sí, robada, todas son robadas.

Clínica Chihuahua

Los sesenta son probablemente mi época favorita. La moda, la música, el diseño, pero sobre todo su estilo arquitectónico (no me pregunten cómo se llama porque no me acuerdo). La Clínica Chihuahua es claro ejemplo de esta, con sus ventanas de esquinas redondeadas y acabados pétreos. También se encuentra en deplorables condiciones a pesar de todas las veces que la han pintado para tratar de disimularlo.

Su construcción fue concursada por un grupo de médicos que deseaban tener su propio espacio para consulta y esta fue ganada y diseñada por el arquitecto Héctor Enríquez, a quién le gustó tanto la fachada que le puso dos. Estudió en la Ciudad de México, por lo cual cuando regresó a Chihuahua lo hizo con la influencia de sus grandes maestros, los autores de la mismísima Ciudad Universitaria de la UNAM. Propuso el acceso por un pequeño callejón peatonal que ya existía, logrando con esto una mejor distribución interior. También diseñó la escultura de las dos serpientes que se encuentra justo afuera de las puertas, a la cual me gustaba treparme cuando era niño.

¿Qué uso le daría?

Departamentos. El tamaño de los consultorios es lo suficientemente grande para tener sala, cocina-comedor, un baño completo y dos recámaras. Ubicación increíble en un ícono chihuahuense.


También se merece un café que esté a su altura.

Estación de radio XEFI

Ni siquiera me molesté en buscar información porque sabía que no iba a encontrar nada. No sé porque me gusta, es más feo que Feoman, probablemente abandonado y en una horrible locación, pero aún así creo que tiene potencial para ser algo más.

Sus letras forman parte de la fachada y no solo están sobrepuestas como en la mayoría de los edificios con nombre.

¿Qué uso le daría?

Probablemente una sex shop o una tienda de condones con marcas de todo el mundo. O un estudio de grabación. O el punto de reunión para un club secreto… tal vez ya lo sea.


Detesto este verde, un tiempo estuvo de moda y todo lo pintaban así.